El Gran Premio de España evidenció que Jaime ya no es una sorpresa para nadie. Bueno, para casi nadie, porque quien no se creía lo de Sepang, ahora ya entra dentro del redil de los conversos tras Montmeló. Echad un vistazo a esta recopilación de artículos, dos de ellos valorativos de la actuación de Jaime en el GP de España, y un interesante reportaje previo de Roberto Chinchero.
Tras la de Malasia, en condiciones algo fuera de lo normal, en la carrera de casa ha llegado la verdadera explosión de Jaime Alguersuari. El tiempo discurre deprisa en F-1, y de piloto llegado al Gran Circo acompañado más de escepticismo que de legítima curiosidad, el español de Toro Rosso se está transformando, y siempre en positivo, por encima de cualquier expectativa. En la prueba, en carrera y también en general en la creciente seguridad que deriva de su pilotaje hay un embrión que creciendo a una velocidad extraordinaria, si bien sería equivocado pensar que el proceso de maduración se quede en llegar a la recta de meta. Poco a poco, de GP en GP, Alguersuari se está convirtiendo en el punto de referencia del equipo, no sin la complicidad de un Sebastian Buemi en clara crisis de rendimiento. Pero a Alguersuari poco le importa. En Barcelona ha llegado el punto de la décima posición, un resultado pobre si tenemos en cuenta que el equipo en el pit-stop le ha hecho perder dos posiciones. Sin embargo, Jaime también debe autoreprocharse un drive through impuesto por un error totalmente suyo al ignorar que en la pista puede estar también Chandhok. Al final de la prueba, Alguersuari la ha tomado con los monoplazas "más lentos", y ha hablado como un grande, cosa todavía un poco fuera de lugar pero indicativa de una carga emotiva muy fuerte. El punto queda ya sobre el papel, pero Alguersuari en Barcelona ha convencido por encima de todo por una salida impecable, que lo ha llevado a recuperar seis posiciones y a colocarse por delante de Kubica, y por la capacidad de librarse de Hulkenberg en pocas vueltas (empresa fallida poco después para Rosberg). Son datos significativos que dan fe que Toro Rosso no funciona con Buemi.
¿Alguersuari un hombre nuevo? Quizá, pero no se puede ignorar que lo sucedido tiempo atrás siempre existe, y cuando dice que "en Montecarlo conoceré otra pista totalmente nueva para mí" -a pesar de haber rodado en 2009 con las World Series-, entonces nos da a entender que sus conexiones con el pasado están definitivamente cerradas












