La foto de su debut fue...
Le diré dos. La que marca para siempre el primer capítulo de mi vida en la F-1 es la foto no prevista ni preparada de Fernando Alonso dándome la mano en Hungría; un gesto que no olvidaré. La segunda, la que nos hicimos todos los pilotos en Abu Dabi. Verme junto a Hamilton, Button, Alonso... cuando yo estaba participando en las World Series, fue un sueño.
Su mejor carrera.
Japón 2009, en Suzuka. Curiosamente, a 8 vueltas del final tuve un fortísimo accidente del que salí ileso. Suzuka es ultrarrápido, muy difícil, y no había pilotado jamás allí. Tenía 19 años y un nivel físico sin consolidar. Mantuve a Alonso detrás de mí durante más de una hora. Aquel día supe que la F-1 sería mi oficio. Este 2010, el GP de España fue una explosión para mí. Me sentí capaz de todo, hice un punto, pero pude hacer más si una pistola en el pitstop no se hubiera encallado.
Donde peor lo pasó.
Por goleada, en Hungría'09. Jamás había mirado tanto en mi interior. La convicción de los demás de mi fracaso fue mi gran estímulo. Pensé: “Si todo está perdido antes de empezar, ¿qué tengo que perder?”. Al apagarse el semáforo fue como salir de un sueño y entrar en mi realidad, la que podía controlar. Las últimas vueltas fueron como cuchillos porque físicamente no podía más.
Donde más se divirtió.
Me divierto en todas las carreras, pero en dos especialmente: Australia (donde luchó con Schumacher) y Malasia (donde logró sus primeros puntos en la F-1).
Se siente orgulloso de...
De mi equipo: ingenieros, equipo técnico, mecánicos... La familia Toro Rosso ha confiado en mí y es algo que nunca olvidaré.
Su mejor adelantamiento.
Sin lugar a dudas, el que hice a Hulkenberg en Malasia. No me lo pensé. También es inolvidable mi salida en Montmeló: superé a 6 pilotos en 500 metros.
La carrera para olvidar.
La última, en Hockenheim. Mi error le costó la carrera a mi compañero y condicionó la mía.
Lo que más ha aprendido.
Que en la F-1 nadie es mejor que tú. Hay campeones como Alonso, Hamilton, Button o Schumi, pero para mí, en la carrera todos son un obstáculo que superar. Ellos también tuvieron 20 años y si se hubieran impresionado jamás habrían sido campeones.
Y al bajarse del coche...
Felicitar siempre a mis ingenieros y mecánicos, da igual si fue bienomal la carrera. Sin ellos, yo no soy nadie.
La F-1 es… (en tres adjetivos)
Gloria, miseria y autocontrol.
La imaginaba…
La F-1 es un deporte individual de grandes envidias y frustraciones. Sólo sirve mirar adelante y ser muy egoísta. La imaginaba como la he encontrado: una selva donde sobreviven los mejores y en la que debes ser muy fuerte mentalmente para que no te derrumbe la presión mediática.
Lo que más le decepciona.
Nada de lo que pueda pasar en la F-1 me sorprende, me perjudica o me beneficia.
Lo mejor de este mundillo.
La proyección. Cuando me paran para pedirme un autógrafo, cuando me sonríen en los aeropuertos, cuando la gente se esfuerza en facilitarme cualquier gestión, cuando la prensa internacional me llama, pienso que soy un afortunado heredero de los que han hecho universal este deporte.
Su mejor amigo de la parrilla.
Más que amigos, son conocidos o compañeros de trabajo. Con Buemi tengo buena relación, por edad, porque compartimos equipo y porque tenemos caracteres muy compatibles. También me llevo bien con Rosberg, con Barrichello y Schumi.
El que más le ha defraudado.
Sin comentarios.
¿A qué puede aspirar en las 8 carreras que restan?
Toro Rosso vaamejorar sus coches y estoy convencido de que yo, o Buemi, o los dos, seremos capaces de una proeza.
Un sueño para esta segunda parte de Mundial.
En mi cabeza no existen sueños, ahora sé que puedo convertir en realidad lo que quiero.
¿Qué nota se pondría en este primer año completo?
Me pongo un notable porque nadie me lo va a discutir.
¿A quién ve campeón?
Sigo pensando lo que dije a principio de año: Vettel y Alonso son los candidatos al título.














