"Ha sido un fin de semana muy emotivo, porque la última semana de julio de 2009 debuté en Fórmula 1 en medio de todas las incertidumbres posibles.
Tenía 19 años y 4 meses, no había hecho un solo test de F-1 en mi vida y me enfrentaba a los mejores pilotos del mundo, a los vehículos más sofisticados del mundo, y todos venían lanzados, a mitad de temporada, como si fueran una desbocada manada de bisontes.
O así lo vi yo entonces. Desde ese momento hasta hoy, he disputado 20 Grandes Premios, puntuado en dos de ellos, he aprendido, he crecido como persona y como piloto, y en Toro Rosso he encontrado el sueño de cualquier piloto, un equipo que me ha permitido aprender.
Hoy, un año después, lo que en junio de 2009 me pareció una diferencia de segundos, se ha convertido en una pelea por las décimas.
Francamente, mi compañero Buemi afortunadamente es un excepcional piloto, de modo que le doy mucho valor a mi clasificación del sábado en Hockenheim, donde le pude superar, y aquí, donde durante todo el fin de semana, he tirado yo del equipo, como él ha hecho normalmente durante todo el año, para colocar lo mejor posible nuestros monoplazas en la clasificación.
Hoy, entre Buemi y yo apenas ha existido una décima de diferencia, pero, lamentablemente, no hemos podido estar más arriba del 17º y el 15º.
Las mejoras que Toro Rosso ha traído a Hungría, un nuevo alerón y un nuevo fondo, obviamente han funcionado bien, pero tan sólo hemos podido reducir la diferencia con Sauber, con Force India y con Williams, de modo que entre Rosberg, que es 6º, y yo, que estoy 17º, apenas hay un segundo de diferencia".

Piloto de F1














