Antes de repasar mi semana previa al GP de Italia, me gustaría enviar mi más sincero pésame a la familia de Shoya Tomizawa. La noticia me sobrecogió durante la jornada de ayer, y quiero enviar un fuerte abrazo y mis ánimos al mundo de la moto, que siempre he considerado muy próximo a mí. Jorge Lorenzo lo resumió muy bien ante la TV al acabar la prueba de MotoGP: cuando ocurren cosas de este tipo, lo deportivo no importa nada en absoluto. Descansa en paz, Shoya...
Por lo demás, tras una semana he conseguido pasar página del punto perdido en Spa, aunque sigo insistiendo en el hecho que jamás esperé recibir castigo alguno, pues no gané ninguna posición ni tiempo en la chicane. Pero fue una situación muy difícil de evaluar dadas las condiciones de la pista en ese momento. Pero sucedió, por lo que toca superarlo y seguir adelante. En general, quedé bastante contento con mi actuación en Bélgica, porque di el máximo, y esa será la misma filosofía que aplicaré este fin de semana en Monza.
Este fin de semana he viajado a Varsovia un par de días para asistir a un evento de Red Bull, donde acabé ganando una una carrera de karts y realicé el trabajo habitual con los medios de comunicación (entrevistas y demás). Mark Webber estuvo conmigo, lo que nos dio la oportunidad de hablar y llegar a conocernos bien, algo realmente difícil en la atmósfera de un Gran Premio. Esta ocasión fue mi primera vez en Polonia, así que aproveché para visitar algunas partes de la capital, que encontré muy interesante. Siempre me ha gustado aprender historia, particularmente la Segunda Guerra Mundial, así que me alegró tener la oportunidad de visitar partes antiguas de la ciudad, incluida la zona de antiguo ghetto judío, donde todavía se pueden ver los agujeros en las paredes de la balas y el fuego de artillería. Realmente me causó una gran impresión pensar en los acontecimientos que habían ocurrido allí.
De vuelta a Barcelona, he estado trabajando en mi estudio para preparar algunas grabaciones que luego remataré en invierno, cuando tenga más tiempo. Paralelamente, he seguido la rutina habitual de entrenamiento y un poco de relax en casa. Pero ahora cuento los minutos que me quedan para haver la maleta y viajar a Italia para la carrera de este fin de semana. Monza siempre ha sido un buen circuito para mí cuando en categorías inferiores, y ahora espero dar un gran salto adelante en mi segundo año con un coche de Fórmula 1. Mi objetivo inicial será clasificar, como mínimo, en el top 15. Luego, la carrera dirá. Esta pista suele acoger carreras siempre increíbles, por las altas velocidades que alcanzas y por la posibilidad real de aprovechar los rebufos, una experiencia siempre interesante. Veamos cómo funciona nuestro coche allí.

Piloto de F1














